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La ropa de bebé se lava mucho.
Muchísimo.
Por eso, cuidar bien cada prenda ayuda a que siga suave, bonita y cómoda durante más tiempo.
Aquí tienes una guía rápida para lavar tus prendas North Baby sin complicarte.
1. Lava en frío o a 30 ºC
La ropa de bebé no necesita lavados agresivos.
Con agua fría o a 30 ºC proteges mejor el algodón, el color y la suavidad.
2. Elige un detergente suave
Menos perfume.
Menos químicos fuertes.
Mejor para su piel.
Usa un detergente delicado, pensado para prendas de bebé o pieles sensibles.
3. Centrifuga suave
El centrifugado fuerte castiga las fibras.
Mejor baja velocidad y, si puedes, un aclarado extra para que no queden restos de detergente.
4. Mejor sin secadora
La secadora es cómoda, pero puede endurecer, encoger o desgastar antes la prenda.
Si puedes, seca al aire y evita el sol directo fuerte.
5. Lava del revés
Este gesto simple ayuda mucho.
Protege estampados, colores y acabados, sobre todo en las prendas que más usas.
6. Usa bolsa de lavado
Bodies pequeños, gorritos, patucos o piezas delicadas pueden engancharse.
Una bolsa de malla evita sustos y mantiene todo más protegido.
7. Seca en horizontal las prendas delicadas
Algunas prendas pueden deformarse si las cuelgas mojadas.
Déjalas secar en horizontal sobre una toalla limpia y listo.
8. Plancha solo si hace falta
La ropa de bebé no tiene que estar perfecta.
Si quieres planchar, hazlo a baja temperatura, del revés y sin vapor directo.
9. Guarda bien las prendas especiales
La primera puesta, el gorrito favorito o esa prenda que quieres conservar merecen otro cuidado.
Guárdalas limpias, secas y en una bolsa de algodón o caja transpirable.
Cuidarlas también es alargar su vida
Nuestras prendas están hechas con materiales de calidad, acabados cuidados y patrones holgados para acompañaros durante más tiempo.
Por eso merece la pena cuidarlas bien.
Un buen lavado ayuda a conservar su suavidad, su forma y esa sensación cómoda que el bebé reconoce cada día.
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